RELATOS DE LOS JUEVES ERASE UNA VEZ.....
EL LIBRO DE CUENTOS
Erase una vez en un país no muy muy lejano...
Clotilde y Mario como todos los días iban al colegio muy puestos, con esa olor a colonia que su madre generosamente, rociaba sobre sus cabezas anteriormente repeinadas y sin un pelo fuera del sitio, el colegio no estaba lejos de su casa podían ir tranquilamente andando, solamente tenia que reparar en un cruce que al no tener semáforo, un policía era el encargado de parar a los coches que tansitaban por él, para dar paso a los niños y sus madres que con una puntualidad increíble llegaban a la puerta del colegio.
Clotilde iba agarrada de la mano de su hermano Mario, fantaseaba con esto y con lo otro, con lo bien que se lo pasaba en clase, con sus amigas Marta, Natalia y Brenda, y en especial con Enrique su gran amigo, que nada más verla se ponía a su lado y estaba toda la clase pendiente de sus bonitos ojos, de su pelo rubio, de su forma pizpireta de andar, de como no perdía ni un detalle cuando salía a la pizarra a resolver un problema, de hecho se las había ingeniado para que su pupitre no estuviera muy lejos del suyo y así no perderse ni un detalle de su adorada Clotilde.
A Clotilde le encantaba leer cuentos, cuentos que sus padres le leían una y otra vez todas las noches, que por sabidos los podía recitar enteros y sin saltarse una coma, se sentía Alicia, Gretel, Blancanieves...
Enrique siempre estaba allí con ella, al acabar las clases, iban a un pequeño rincón del parque, con un libro enorme y maravilloso que sus padres habían regalado a Clotilde por el dia de su cumpleaños, un libro comprado en una libreria de las de antes, donde el librero parecia un anciano sacado de un cuento de Dickens, con unas tapas duras y gruesas, con unas ilustraciones magníficas y coloristas, cada hoja cuando la pasaban dejaba una olor inconfundible a tiempos remotos y un sonido como el crujido de una hoja al romperse.
Allí daban rienda suelta a su imaginación, entre aquellas páginas llenas de color, ilustraciones, y relatos Clotilde y Enrique pasaban horas embebidos en la lectura, donde se imaginaban como los verdaderos personajes de aquellos cuentos, saltando de un castillo encantado donde la princesa secuestrada por el feroz dragón, esperaba a su fiel caballero, embarcándose en un nave pirata con destino al país de nunca jamás acompañados por Peter Pan y Wendy, perdiéndose en un bosque totalmente diferente donde los árboles cantan, los animales hablan, las casas de los gnomos son de chocolate y azúcar.....Un día después de salir de clase, quedaron como todas las tardes en su sitio favorito, Enrique estaba muy excitado, Entre lo que le gustaba estar con Clotilde sintiéndola cerca, respirando casi su mismo aire, imaginándose todas aquellas aventuras con ella, no pudo remediarlo, cuando empezaron a leer otro de los muchos cuentos que aquel libro contenía, sin pensarlo Enrique le soltó un cándido beso en una de las mejillas, ella le miró con asombro pero no le desagradó en absoluto, empezaron a reirse y a mirarse muy fijamente parecía que con la mirada se iban a fundir en un autentico abrazo.
El viento empezó a soplar de una forma como nunca lo había hecho antes, un grupo de nubes parecía querer estar presente en aquel momento e hicieron acto de presencia dando unas formas muy armoniosas y bellas enmarcando la escena, el libro a causa del viento sus hojas empezaron a moverse como si tuvieran vida propia yendo muy rápido de izquierda a derecha
de derecha a izquierda, el suelo pareció temblar durante unos segundos y
después de unos momentos un tanto inciertos, todo volvió a la calma, a
una incierta calma porqué en el lugar donde se encontraban Clotilde y
Enrique solo estaban sus carteras, sus meriendas y el libro de cuentos
el cual brillaba de una forma extraña y muy especial.
Seguro que fueron
felices y comieron perdices.
Bueno como veréis he hecho un dibujito ilustrando el cuento
Bueno como veréis he hecho un dibujito ilustrando el cuento
